Ceramica etrusca con gorgona

Museo Arqueológico Nacional de Pontecagnano «Gli Etruschi di frontiera»

El Museo Arqueológico Nacional de Pontecagnano, titulado ‘Gli Etruschi di Frontiera (Los etruscos de frontera)‘, inaugurado en 2007 en una sede diseñada para ello, reúne los hallazgos procedentes del centro etrusco-campano de Pontecagnano. Se trata de un patrimonio de valor incalculable, cuyo núcleo más importante lo forman los hallazgos procedentes de las más de 9000 sepulturas excavadas en las necrópolis de Pontecagnano en los últimos cincuenta años.

El recorrido de la visita sigue un orden expositivo cronológico, con secciones dedicadas a ilustrar las distintas épocas, del Eneolítico a la época romana, y ofrece al visitante momentos para profundizar en la ciudad y su desarrollo urbano, en las necrópolis, en los santuarios y en las producciones artesanales. En el recorrido expositivo destaca la sección dedicada a las aristocracias del periodo orientalizante (finales del s. VIII – finales del s. VII a. C.), a las que pueden atribuirse algunas sepulturas que, por la composición y la calidad del ajuar funerario, se han definido como ‘principescas’.

Secciones del recorrido expositivo:
1. La prehistoria – La Edad del Cobre (3.500-2.300 a. C.)
2. La primera Edad del Hierro (siglos IX-VIII a. C.)
3. La ciudad de los príncipes – El periodo orientalizante (último cuarto del s. VIII-VII a. C.)
4. La ciudad arcaica (siglo VI a. C.)
5. La época clásica y helenística (siglos V-IV a. C.)
6. La época romana (siglo III a. C. – siglo V d. C.)

Un poco de historia

Junto con Capua, Pontecagnano fue la ciudad más importante para los etruscos en Campania. Se construyó en una posición estratégica sobre una colina, con el puerto en una laguna. Fue fundada en la primera Edad del Hierro (finales del siglo X a. C.) por gentes de cultura villanoviana procedentes de la Etruria meridional. Son muchos y extraordinarios los vestigios sacados a la luz a lo largo de los años: amplias necrópolis, sectores del área habitada y del barrio artesanal, el santuario meridional dedicado a las divinidades ctónicas, el santuario meridional dedicado a Apolo. A la fase inicial, caracterizada por el predominio de la actividad agrícola, le siguió la transformación, completada ya en el siglo VIII a. C., en un gran emporio comercial, abierto a los intercambios y contactos con el mundo griego-oriental y con el mundo indígena del interior. El periodo más significativo para Pontecagnano es  el orientalizante (a partir del 720 a. C. aproximadamente), en el que la costumbre funeraria preveía la adopción de la tumba de fosa; y precisamente de la necrópolis de la zona de Sant’Antonio proceden las claras señales de la existencia en Pontecagnano de una élite que confía sus necesidades de autorrepresentación social, económica y, antes aún, cultural, a ricos ajuares «principescos», en los que el rito de la incineración, con las cenizas depositadas en grandes calderos metálicos, constituye una clara referencia de naturaleza ideológica y una culta alusión al ritual heroico.  Ilustran suntuosamente este clima dos espléndidas tumbas orientalizantes (tumbas 926 y 928), datables en la primera mitad del siglo VII a. C., halladas en 1966 cerca de la piazza Risorgimento. Se trata de dos sepulcros masculinos construidos con losas de travertino colocadas en vertical para formar una especie de recinto rectangular, en cuyo interior se había obtenido, delimitando el espacio, un nicho donde se colocaron los bienes de prestigio más íntimamente ligados al estatus social del difunto allí depositado.  El riquísimo ajuar —en el que figura también el caldero metálico para las cenizas del difunto— incluía una valiosa vajilla metálica de mesa, objetos de adorno personal (fíbulas de plata), utensilios para manejar el fuego y cocinar la carne (espetones, morillos y pinzas), hachas de hierro, armas y cerámica. Estos utensilios, que remiten a la esfera del sacrificio, se habían colocado en la fosa-recinto. En cambio, una mayor homogeneidad parece caracterizar la sociedad de Pontecagnano entre las últimas décadas de la fase orientalizante y la época arcaica (finales del siglo VII-VI a. C.), aunque no faltan ejemplos de ricos conjuntos sepulcrales.

Más información: https://www.facebook.com/museopontecagnano/

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